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Juegos para detectar demencia senil: Smart Ageing

El Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica (CREB UPC) en colaboración con el Consorzio di Bioingegneria e Informática Medica y la Fondazione Istituto neurológica Casimiro Mondino, de Pavia (Italia), ha desarrollado un serious game para crear un test virtual de detección precoz de las demencias seniles. El equipo, perteneciente a la División de Informática Gráfica, encabezado por la Dra. Dani Tost y el Prof. Sergi Grau , ha creado un test virtual para personas a partir de 50 años en el que se podrá detectar el deterioro cognitivo a través de ejercicios de memoria y atención en un entorno virtual 3D y realista.

Se trata de lo que se conoce como serious game, un juego diseñado con un propósito principal no lúdico, en este caso para diagnosticar el deterioro cognitivo ligero de la población. Este es un problema de salud creciente que afecta actualmente entre el 10% y el 20% de las personas a partir de los 65 años. Los diferentes tipos de demencias tienen un gran impacto familiar, social y económico, y generan un elevado consumo de recursos sanitarios y sociales.

Los expertos consideran que el diagnóstico precoz de estas enfermedades y el inicio del tratamiento pueden modificar positivamente el pronóstico a corto y largo plazos. Este nuevo modelo sustituiría los tests manuales que se utilizan actualmente ya partir de los cuales los especialistas se basan para hacer los diagnósticos médicos. Tiene un sistema de navegación y selección asistida, e integra actividades en 2D y 3D. Una vez desarrollada la tecnología, actualmente se ha iniciado la fase de validación en Italia con el ensayo en una población de mil personas.

Este test inteligente se compone de cinco tareas que el paciente debe realizar a través del juego virtual. En la pantalla del ordenador personal, el usuario ve la imagen de una vivienda tipo loft, con un dormitorio, un baño y un espacio de comedor. Sobre este espacio desarrolla las cinco tareas que se le encomienden automáticamente.

El sistema permite almacenar los resultados, a partir de los cuales los especialistas podrán hacer el diagnóstico. "Uno de los retos es ajustar la fórmula para saber que con unos parámetros determinados se puede hacer el diagnóstico sobre el nivel cognitivo del paciente", explica la Dra. Dani Tost, que prevé tener en 2015 los resultados de validación del test para demostrar su viabilidad. "La idea de este test, más económico que los que se usan ahora, es que sirva a los sistemas sanitarios para hacer una detección precoz generalizada a toda la población", añade la investigadora.